No es una escena de Fast & Furious, aunque lo parezca. Lewis Hamilton ha aparecido en el legendario parking de Daikoku, en Yokohama, al volante de un Ferrari F40, uno de los coches más icónicos de la historia.


No es una escena de Fast & Furious, aunque lo parezca. Lewis Hamilton ha aparecido en el legendario parking de Daikoku, en Yokohama, al volante de un Ferrari F40, uno de los coches más icónicos de la historia.