Lewis Hamilton apenas pudo girar cinco vueltas en la mañana del jueves de Baréin por un problema en su SF-26, pero fue tiempo suficiente para mostrar un sistema que dejó a todos con la boca abierta.
Lewis Hamilton apenas pudo girar cinco vueltas en la mañana del jueves de Baréin por un problema en su SF-26, pero fue tiempo suficiente para mostrar un sistema que dejó a todos con la boca abierta.